Séptimo clasificado

 


Salimos el viernes 21/11/2008 a las 6:00 en dirección Alcoy (Alicante) para competir en el Campeonato de España de trineo con perros, sobre tierra. Llegamos a Alcoy a las 23:00 después de 17 horas de viaje y 1100 Km recorridos. Llegamos cansados, y aún nos queda preparar a los perros y el material para el día siguiente. A las 6:30 nos levantamos, sacamos a los perros de sus respectivos box y los preparamos para la inspección veterinaria. Tenemos todo correcto y nos dan el visto bueno para competir. Hidratamos a los perros una hora y media antes de la salida, que será a las 9:05. Antes de salir, empieza a lucir el sol y la temperatura sube a 15 ºC, entonces decidimos conservar a los perros y retenerlos durante la carrera para no fundirlos. A pesar de ello, marcamos el tercer mejor tiempo. Los perros llegaron algo deshidratados y decidimos que al día siguiente retendremos también el tiro y haremos paradas si la temperatura sigue siendo elevada.



La temperatura fue 1ºC menos y la decisión estaba tomada, conservar a los perros y olvidarnos de la competición, nuestro objetivo estaba en Alemania y los perros tenían que llegar en perfectas condiciones. Al final acabamos en el sexto puesto y los perros con una pequeña diarrea, lo cual nos preocupa más que la clasificación. Nos ha servido como puesta a punto, pues el Campeonato de España no era nuestro objetivo. Sabemos que nuestro equipo está al nivel de los mejores tiempos, pues, de no haber retenido el tiro estaríamos entre los mejores tiempos, pero probablemente tendríamos que habernos vuelto para casa con uno o dos perros fundidos debido al calor.

 


Recogemos el material y nos dirigimos hacia Alemania. Antes de entrar en Francia hacemos noche. Los perros siguen con diarrea y todavía están un poco deshidratados, pero los ánimos son buenos. Intentamos recuperarlos de esa deshidratación suministrándoles electrolitos.



A la mañana siguiente, los perros están mejor, han recuperado ya su peso, lo cual quiere decir que están hidratados. Se ha recuperado la pérdida de líquidos de los días anteriores y ya no tenemos diarreas.
Pasado Lyon hacemos noche. Estamos bastante cansados, pero hay mucha alegría en el equipo. Los perros agradecen los cuidados que hemos tenido con ellos. Por la mañana los perros están pletóricos y nosotros hemos descansado bien. Desayunamos en el área de servicio y nos duchamos. Aquí todas las áreas de servicio tienen ducha a disposición de los  usuarios, lo cual  se agradece mucho. Entramos en Alemania y hacemos noche aquí. A la mañana siguiente está todo nevado. Esto nos dificulta mucho las tareas, aunque los perros están encantados.



El miércoles 26/11/2008, a las 17:00, llegamos a Rastede, lugar donde tendrá lugar el Campeonato de Europa de Mushing sobre Tierra. Nos reciben miembros de la organización y nos indican cual será nuestro lugar durante el evento. Soltamos a los perros para que estiren las patas y se echen unas carrerillas, están como locos de alegría. Nos instalamos y a las dos horas comienzan a llegar los equipos noruegos y checos, poco a poco esto se va llenando de competidores.
Amanece con mucho frío (-15ºC), sacamos a los perros al stake out y empezamos a prepararles algo caliente.


Nos fijamos que a nuestro lado se encuentra Hege Ingebritsen, Noruega, que es la actual campeona de Europa.

 


Unos puestos más adelante está Heinrich Stahl, Alemania, cuya infraestructura nos deja asombrados, lleva un camión que es, a su vez, vivienda y boxes para los perros. Este musher, a nuestro entender, tal vez sea uno de los mejores del mundo.



Llegan los equipos Checos, todos ellos muy profesionales. Hablamos con Hege Ingebritsen que nos dice que lleva unos 100 entrenamientos realizados, en comparación a nosotros que solo llevamos unos cuarenta. Todos los mushers con los que hablamos nos comentan lo mismo, todos  superan los 100 entrenamientos, pero no nos coge de sorpresa, sabíamos que estos equipos disponen en los meses de Agosto y Septiembre de temperaturas muy bajas y por lo tanto pueden comenzar a entrenar mucho antes que nosotros. En nuestra categoría hay 20 equipos  que dedican todo su tiempo a este deporte, Viernes por la mañana empiezan las inspecciones veterinarias, son muy rigurosos, no nos dejarán salir a competir si no lo tenemos todo en orden. En estas inspecciones se revisan los huecos donde se transporta a los perros, sus pasaportes, el stake out, los arneses, la línea de tiro y todo el material que se vaya a utilizar. Tenemos todo en regla, y nos felicitan por lo ordenado que tenemos todo y por traer a los perros a los perros en tan buen estado con tantos días de viaje. Además de las inspecciones veterinarias nos solicitan que cubramos todo el papeleo para poder entrar a competición. Hay que hacer una “declaración de perros en competición”, es decir, tiene que cubrir un documento en el que especificas cuales de los perros que traes van a competir y cual es su número de microchip. El reglamento oficial (Reglamento ESDRA) obliga a que sean los mismos perros los que corran la primera y la segunda mangas, si se lesiona alguno lo puedes quitar, pero nunca sustituirlo por otro que no haya salido el día anterior. La organización nos pide que les confirmemos cual es el TEAM LEADER, o persona encargada de hacer todo el papeleo correspondiente a los equipos de su país, el resto de países,  viaja con ellos su Team Leader correspondiente, que se encarga exclusivamente del papeleo y las reuniones. Les comentamos que de España sólo estamos nosotros y nos informan que tendremos que ser nosotros quien ejerza de Team Leader, por tanto tendremos que atender al papeleo y asistir a los musher meeting (reunión en la que se comenta el reglamento de la carrera, el circuito…y todos los pormenores que surjan en cada momento) además de a nuestro equipo, esto supone una desventaja para nosotros con respecto a los equipos que solo se preocupan de sus perros.
A las 13:00 asistimos al primer musher meeting donde nos informan de todo lo relacionado con el evento y nos llevan a ver el circuito. Es un circuito muy técnico y vamos a necesitar del buen hacer de nuestros perros líderes para llegar a la meta sin complicaciones.
Cada vez, la zona de stake out se va llenando más. El lugar ocupa aproximadamente como cinco campos de futbol, pero somos 394 equipos y se necesita mucho espacio.


A las 19:00 nos convocan a un nuevo musher meeting donde nos dan la lista de salida del día siguiente y los dorsales. Aprovechamos para entregar la “declaración de perros“ con el equipo que hemos seleccionado para este evento.
Sábado por la mañana, ¡por fin ha llegado el gran día! Nos sentimos un poco pequeños al lado de toda esta gente, todos han ganado importantes eventos y llevan muchos años compitiendo. Nos damos cuenta de que nos superan casi todos en edad, somos uno de los equipos más jóvenes.
A las 8:30 comienzan a salir los equipos, a nosotros nos tocará a las 14:58, hubiéramos preferido más temprano, pero esta es la hora que se nos ha asignado. A lo largo de la mañana hidratamos  y rehidratamos a los perros, que están nerviosos, al igual que nosotros, porque saben perfectamente a que hemos venido aquí y lo que vamos a hacer.  Poco a poco se va acercando el momento, empezamos a montar la línea de tiro y los arneses. 10 minutos antes de la salida comenzamos a enganchar a los perros, puesto que, 4 minutos antes de la salida, tenemos que estar colocados en la presalida. Los perros  chillan y saltan, están alegres. Los nervios hacen que esté torpe, pero tengo que serenarme, pues hay que mantener la cabeza fría para que todo salga bien. A todos los equipos les ayudan 4 ó 5 personas pero nosotros solo somos 2 y sin duda alguna, todos se fijan en el control que tenemos sobre nuestro equipo. 5, 4, 3, 2, 1…SALIMOS!! Los perros salen ordenados y poco a poco van de menos a más. Se les nota el haber estado quietos tantos días. Llegamos a las primeras curvas, el circuito es muy técnico y se necesitan líderes que ejecuten las órdenes. No dudo ni un momento de mis líderes, se que ejecutarán las órdenes a la perfección.
Los perros vuelan por el circuito, estamos marcando una media de 32 Km/h, y en las curvas hay que mantenerse muy sereno, pues el carro se levanta de las ruedas al entrar en ellas. Empiezo a respirar tranquilo cuando ya veo la pancarta de meta. Miro el gps y los perros no han bajado nunca de 32 Km/h. Sabemos que el tiempo ha sido bueno, incluso mejor de lo que esperábamos. En la línea de meta nos ordenan parar para revisar a los perros y confirmar los números de microchip de cada uno de los perros que hemos dado antes de salir a competir. Los jueces nos felicitan y nos dicen que hemos sido rápidos.



Llevamos a los perros a nuestra ubicación para hidratar y revisar plantares, por si hubiera algún problema, empezar a tratarlo cuanto antes.



Ponemos las capas protectoras para el frío, no queremos que los perros se enfríen de golpe y a continuación, los metemos para dentro de sus boxes. Ya nos podemos relajar, hablamos con los demás mushers, todos vienen satisfechos de su trabajo. A las siete de la tarde ponen el listado de tiempos en el musher meating, y sorpresa! Estamos en el sexto mejor tiempo. No podemos creerlo, y los demás mushers tampoco se lo creen.  Hege Ingebritsen, la actual campeona de Europa y del Mundo se encuentra detrás de nosotros en la clasificación, esto nos hace poner los pies en la tierra y darnos cuenta del potencial de este equipo.



Nos felicita Henrich Stahl y nos dice que con los entrenamientos que llevamos es un gran mérito haber alcanzado este puesto y que tenemos que estar orgullosos de nuestro trabajo.
Domingo por la mañana nos levantamos de nuevo a las  6:30, hace muchísimo frío. Sacamos a los perros de la furgoneta con las capas protectoras y repetimos el procedimiento del día anterior: hidratación y rehidratación. A las 8:00 acudimos al musher meeting y nos informan que algunas categorías van a disponer de menos tiempo entre corredores para no alargar demasiado la salida de equipos, en nuestra categoría no hay cambios, pero saldremos un poco más temprano que ayer, en concreto a las 14:04. Estamos muy nerviosos, sabemos que por detrás de nosotros hay 15 equipos muy duros de vencer, sobre todo los locales, los noruegos y los checos. De nuevo 10 minutos antes de la salida empezamos a montar la línea y los arneses y 4 minutos antes nos colocamos en presalida. 5, 4, 3, 2, 1…SALIMOS!! Los perros van más rápidos que ayer, a una media de 33 Km/h, Los líderes no dudan en ningún momento, y de repente, en la zona más complicada del circuito dos espectadores no se dan cuenta de nuestra llegada y los perros líderes se ven obligados a esquivarlos, pero uno de ellos no lo logra y roza con uno de ellos y los perros de atrás lo sobrepasan. La línea se lía y me veo obligado a detener el tiro para colocarlos de nuevo en su sitio. Me pongo muy nervioso, y cuanto más quiero apurar más se me enredan los perros. Al final consigo enderezar el tiro y continúo, pero ya he perdido un valioso tiempo (aproximadamente unos 40 segundos). No se me va de la cabeza el incidente que nos ha echado a perder lo que pudo ser un día perfecto. Los perros vuelven a coger ritmo y cada vez van más rápidos.



Ya veo la pancarta de meta, pero no se me va de la cabeza el tiempo perdido. Paro en la línea de llegada, me revisan a los perros y los números de microchip. Respiro profundamente y pienso que los perros han corrido mucho e intento olvidar el incidente y solo ver la cara positiva del suceso, los perros han sido muy competitivos y es al final con lo que tengo que quedarme. Creo que he hecho 1 minuto más que ayer pero, al conocer el tiempo, nos sorprendemos, en los últimos 2 Km hemos recuperado 25 segundos del tiempo perdido. Sin duda alguna, los perros han hecho un gran esfuerzo en esos últimos kilómetros, marcando una velocidad media de 34 Km/h. Estoy muy orgulloso de mis perros y finalmente sólo perdemos una posición, quedando de séptimos. Sin duda, si no hubiésemos tenido ese contratiempo, estaríamos en la quinta posición, pero estamos satisfechos del trabajo que hemos hecho, y ese séptimo puesto nos sabe a victoria. No es tarea fácil estar entre los diez primeros.